FUNDACIÓN ALÍCIA

La Fundació Alícia, que cuenta con un Consejo Asesor presidido por el chef Ferran Adrià y con el asesoramiento del cardiólogo Valentí Fuster, es un centro dedicado a la investigación aplicada a la cocina, que tiene como objetivo principal conseguir que comamos mejor.

¿Pero qué entendemos por “comer mejor”? Entre otras cosas, se trabaja en la difusión de buenos hábitos alimentarios, la promoción de la comida saludable, preservación del patrimonio alimentario y gastronómico… siempre en colaboración con otros centros generadores de conocimiento y también con cocineros profesionales.

El proyecto del Aceite virgen extra de Olivos milenarios del Territorio del Sénia (Aceite OM-TS) se ajusta perfectamente a la filosofía de Alícia en cuanto a la diversidad de disciplinas que se pueden aplicar a la gastronomía.

Por un lado, se trata de una iniciativa que, a partir del aceite de olivos milenarios de su territorio, pretende valorizar todo el aceite virgen extra del Territorio del Sénia, fruto de olivos de variedades casi exclusivas de la zona: farga, sevillenca, morruda… , a través de su vinculación con ese territorio a lo largo de la historia. No se podría entender el paisaje de aquella zona sin tener en cuenta el olivo. De la misma forma, tampoco se entendería la gastronomía local sin contar con el aceite de oliva.

Ese es el segundo punto de encuentro: el aceite de oliva es un elemento esencial de nuestro patrimonio gastronómico.  Se podría decir que “desde siempre” este producto ha sido clave en la economía y la gastronomía del Mediterráneo. Es un ingrediente que influye decisivamente en el sabor de la mayoría de platos de todos los países que rodean este mar.

Otro punto interesante es la propia composición del aceite de oliva virgen extra: es una grasa natural en estado líquido. Se trata de un auténtico reto a la hora de intentar darle protagonismo por si solo; y algunas de las pocas maneras de conseguirlo es a través de texturizantes que lo conviertan en sólido o le aporten cuerpo para convertirlo en elemento central.

Y un punto no menos importante: es una de las grasas más saludables que existen y, además, presenta muchos menos problemas en lo que respeta a alergias e intolerancias. El uso del aceite de oliva virgen extra de olivos milenarios del Territorio del Senia es perfectamente compatible con una dieta sana, hasta es recomendable su utilización por su elevada presencia de elementos antioxidantes.

Alícia, pues, cree profundamente en un producto natural y saludable como el aceite de oliva virgen extra; y especialmente en un proyecto tan motivador como el de los Olivos Milenarios del Territorio del Sénia.

Quizás es por su omnipresencia – como la sal o el azúcar -, pero el aceite de oliva virgen extra es un ingrediente al que muchas veces no se le concede la importancia que se merece. Pero si nos paramos a pensar, veremos que el aceite de oliva actúa de sello de personalidad en la cocina, al impregnar muchos platos con su untuosidad y sabor afrutado y herbal.

Es por eso que creemos necesario implantar una cultura del aceite de oliva, que le otorgue el protagonismo que se merece. La iniciativa de los Olivos Milenarios del Territorio del Sénia es un buen punto de partida para extender esta cultura del aceite de oliva a muchos otros territorios productores. Sin embargo, el Aceite virgen extra de Olivos milenarios del Territorio del Sénia siempre jugará con ventaja gracias a su historia y su estrecha vinculación con el territorio en el que se produce, los mismos elementos que le dan gran personalidad y valor.