Estudio realizado por la Fundación Alicia

El aceite de oliva virgen extra es un producto vivo que precisa de unos cuidados básicos en su conservación para mantener todas sus cualidades.

- El consumo preferente del aceite de oliva virgen extra es de un año desde la fecha de envasado aunque según la variedad pueden conservarse en buen estado hasta 18 meses. A diferencia del vino, que también es un producto vivo, el aceite no mejora con el tiempo, por eso es conveniente consumirlo y no guardarlo mucho tiempo.

- Nunca rellenar un recipiente con aceite nuevo si contiene restos de otro aceite, pues podría hacer que se estropeara antes. Así pues, es recomendable ponerlo siempre en recipientes limpios y secos. De hecho, sería más conveniente no cambiar el aceite de recipiente, pero resulta casi inevitable si se desea servir en la mesa en una aceitera.

- Preservar del aire, la luz, el calor y la humedad para una correcta conservación. Debe estar cerrado adecuadamente y encontrarse a temperatura ambiente, aproximadamente a unos 20º C. Lo más recomendable es guardarlo dentro de un armario.

- Nunca debe compartir espacio con productos de limpieza ya que absorbe olores con gran facilidad.

- Si se ha espesado o solidificado, basta con colocarlo en un lugar adecuado para que vuelva a su estado normal o sumergir la botella de aceite en un baño maría de agua caliente o calentar suavemente en el microondas.