Olivos Milenarios del Territorio del Sénia, monumentos vivos

Olivos Milenarios del Territorio del Sénia

Romà Senar (Biólogo. Autor del Inventario de dichos olivos)

Los olivos han llegado hasta nuestros días como testigos del paso de la historia pero, con una característica singular, son seres vivos… que, además, producen un preciado oro líquido: el aceite de oliva. En la inmensa mayoría de pueblos de esta zona los olivos son el primer cultivo con diferencia. Y, aún hay más, la gran concentración de olivos milenarios que existe en el Territorio del Sénia lo convierte en un lugar único en el mundo.Por todo ello, para conocerlos, darles el valor que merecen y difundir este importante patrimonio, el año 2009 la Mancomunidad de la Taula del Sénia, con ayuda del Servicio de Ocupación de Cataluña, hizo la catalogación de todos los olivos milenarios de su territorio.

Este trabajo empezó por revisar todos los estudios realizados anteriormente, a distintos niveles, para luego decidir las cifras y medidas a aplicar por igual en todo su Territorio.

Así pues, para incluir un olivo en el Inventario se tomó la medida de corte en 3,50 m de perímetro de tronco a 1,30 m del suelo (tal como se había hecho en trabajos anteriores) y, en consecuencia, a todos aquellos que alcanzaban esta dimensión se les tomaron las medidas necesarias para caracterizar un olivo como milenario, que son: perímetro de tronco a 1,30 m del suelo, perímetro de su base, diámetro de la copa, la altura, la variedad, su ubicación con GPS y una colección de fotos de cada ejemplar. La búsqueda de los árboles fue una tarea muy intensa que no hubiera sido posible sin la ayuda de mucha gente implicada como alcaldes, concejales, alumnos del Taller de Empleo, personal de la Mancomunidad, guardas de campo, agricultores, cazadores…, todos ellos vecinos de los pueblos y sobre todo amantes de su patrimonio. El resultado final fue un Inventario completo con 4.157 olivos repartidos por 18 pueblos (Alcanar, Benicarló, Càlig, Canet lo Roig, Cervera del Maestre, Freginals, La Galera, Godall, La Jana, Mas de Barberans, Peñarroya de Tastavins, Rossell, Sant Carles de la Ràpita, Santa Bàrbara, La Sénia, Traiguera, Ulldecona y Vinaròs).

Por otra parte el catálogo de OM-TS ha servido para conocer la variedad a la que pertenecen estos olivos. La variedad farga es la predominante y representa el 98,5% de los olivos catalogados, mientras que el resto lo son de otras, como sevillenca, morruda o algunas también autóctonas de la zona. Se puede decir, sin lugar a dudas, que la variedad farga es la más antigua de las cultivadas en este Territorio, además de ser casi exclusiva de aquí y de algunas pocas zonas vecinas. Se trata de una variedad muy vigorosa, perfectamente adaptada al clima, y que produce un aceite de alta calidad considerado entre los mejores, tal y como lo confirman los últimos estudios. Desde el 2010, gracias a la Mancomunidad y la Asociación Territorio del Sénia, se está procediendo a marcar e identificar todos los olivos milenarios cuyas aceitunas se destinan a elaborar el Aceite de Olivos Milenarios del Territorio del Sénia. Esto se hace colocando una pequeña brida o etiqueta numerada con el número de identificación de cada olivo, que luego comprueba la empresa de certificación agroalimentaria y, además, es como una forma de empezar a darles el reconocimiento que se merecen. Pero al aumentar el número de molinos productores de este aceite hay propietarios que dicen tener otros olivos que superan los 3,50 m a 1,30 m del suelo y, tras verificarse y hacerse todas las mediciones, se van incorporando nuevos ejemplares. En junio de 2011 la cifra es de 4.444 repartidos por los mismos 18 municipios, pero la cifra aún puede aumentar un poco más, aunque no se prevé que llegue a superar los 5.000 ejemplares. Este catálogo, además de dar a conocer nuestro patrimonio arbóreo, ha servido ya para empezar a obtener un mayor rendimiento del fruto de estos olivos: el Aceite de Olivos Milenarios del Territorio del Sénia, tanto para los propietarios, como para los sectores de la producción y la restauración. Avanzando en esta línea y con la colaboración de los sectores económicos y las administraciones, llegará un día en que estos olivos milenarios sean considerados un símbolo de identidad del Territorio.